La búsqueda de la felicidad (III)

La sempiterna cuestión del ser humano es si se puede alcanzar la felicidad y qué habría que hacer para lograrla. Cada uno/a basa su felicidad en un objeto, que puede ser externo (dinero, amor, éxito, reconocimiento social, etc) o interno (considerándose tanto sujeto como objeto de su buscada felicidad, pues esperaría que de su autoconocimiento y de la aceptación de las propias carencias y limitaciones en tanto que es ser humano y  de sus circunstancias adyacentes, sucedería como producto la felicidad). En mi opinión, la felicidad vendría asociada a una emoción, sería algo efímero. Se obtendría de un momento de bienestar absoluto en el cual se admitirían las faltas pero pesaría más en nuestra balanza el logro de, por ejemplo, una meta, algo que se podría calificar de “positivo”, no preocupándose uno/a entonces por aquellos aspectos de nuestra vida que considerásemos no deseados en base a nuestras expectativas y nuestras representaciones o esquemas de lo que sería nuestro ideal de vida. La felicidad, por tanto, no sería algo prolongable en el tiempo, pues se agotaría al término del bienestar momentáneo vinculado a una emoción concreta, y por el paso de la novedad al hábito, lo que haría que no intentar lograr cosas nuevas pudiese ser asociadoal mero conformismo. Por su parte, Freud parece plantear algo similar pues elude la consideración de la felicidad como algo permanente al  introducir el principio del placer. El ello, la dotación pulsional que nos viene dada, lleva a la búsqueda del placer como método para reducir tensiones. El mundo externo tiene normas y es un mundo regido por la escasez. Esto implicaría la frustración del individuo al apreciar que hay una realidad que le impide optar a todo lo que demanda (es, al tomar conciencia, cuando surge el yo). El principio del placer, por tanto, es contrario a las posibilidades que la realidad ofrece, pues la búsqueda del placer no se agota en estas y hay un deseo más allá de las posibilidades. A la satisfacción del placer “todo el orden del universo se le opone, y aun estaríamos por afirmar que el plan de la Creación no incluye el propósito de que el hombre sea feliz” (Freud, 2002). Es, por ello, que convendría mas aclarar la idea de realidad y admitirla por encima del principio del placer, pues “promete más seguridad y mejor suceso” (Luna, 2014).

Mantiene una visión muy pesimista sobre el tema en el análisis que realiza desde el prisma de la cultura y la sociedad. Reflexiona que quien la busca a partir de la vida social estará destinado a sufrir la culpabilidad y que se cumple la paradoja de la cultura, que provoca el malestar del individuo cuando, en su origen, prometía brindarle la felicidad (Marín, 2014). Tanto es así que Freud (2002)llega a afirmar que seríamos más felices si renunciásemos a la cultura y volviésemos a condiciones de vida más primitivas. Observa cómo en la relación mantenida con los demás surge el problema y en esos vínculos surge la imposibilidad de alcanzar la felicidad al trastocarse el vínculo en sufrimiento, que se intentará restringir con la creación de instituciones que regulen la vida en sociedad (Izquierdo, 1996). Comparte un pensamiento muy propio de su tiempo, y es el de que el hombre sería animal social guiado sólo por la facilitación de la satisfacción mutua de necesidades, no realmente por una necesidad social (relacionarse con sus semejantes) pues a la relación se le concede un sentido instrumental (Fromm, 1960). Freud valora la posibilidad de que la sociedad y el individuo hayan caído en el desequilibrio llevando a toda la civilización a la neurosis, pues desde la familia y las distintas culturas se instauran normas en el sujeto que no serían “buenas” y podrían alejarle de la felicidad (Stevenson y Haberman, 2010).

En su obra “El malestar en la cultura”, Freud enumera distintos caminos tras los cuales se espera encontrar la felicidad. Entre ellos se hallarían procedimientos tan dispares como los siguientes: el disfrute de la belleza, el aislamiento social, la vivencia de la sexualidad en un intento de prolongar la que llama “la experiencia placentera más poderosa y subyugante”, la reorientación de los instintos, la “intoxicación” (el empleo de estupefacientes) o la búsqueda del amor (Freud, 2002). En su visión, el ser humano no podrá lograr esa felicidad ansiada pues se aleja de ella al haber creado moldes, durante el desarrollo cultural, en los cuales se exige encajar. El ser humano lleva en su naturaleza la infelicidad, se condena a ella al tener un impulso de muerte, de destructividad. La vida se acompaña de deseos encadenados cuya no obtención origina nuevos sufrimientos. Se añade la creencia del individuo de que en un pasado existió la plena satisfacción del instinto, que es llamada por Freud “fantasma”, debido a que no deja de ser una fantasía, es una construcción lingüística. Este tipo de construcciones fomentan el deseo, lo estimulan, hacen de motor (García, 2013).

Las pulsiones del ello funcionarían a través de la alternancia de la tensión y el relajamiento y, desde la fase edípica, ya se señala la imposibilidad de satisfacer al ello del todo. Otro inconveniente que se advierte desde el planteamiento freudiano es la supuesta incapacidad para hacer durables las sensaciones de placer, pues el cuerpo, en teoría, estaría más preparado para sentir dolor que placer. El ser humano podría experimentar sufrimiento durante semanas o, incluso, años, mientras que no puede alargar el placer, éste queda reducido a algo efímero (Izquierdo, 1996). Asimismo, la felicidad se tornará en utopía también por el hecho de no haber una correspondencia entre las cogniciones de lo que se es (el yo) y lo que se ha interiorizado de cómo se debe ser y cómo se debe actuar (superyó). Esto generará angustia.P1030129.JPG

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s